16ta Cumbre de Premios Nobel en Bogotá: reconocimiento a Fundación para la Democracia Internacional

16ta Cumbre de Premios Nobel en Bogotá: reconocimiento a Fundación para la Democracia Internacional

Guillermo Whpei junto a la Premio Nobel Rigoberta Menchú Tum

Entre durísimas críticas a la gestión de Donald Trump y alegatos por la paz en el mundo se desarrolla desde el miércoles la 16 Cumbre de Premios Nobel de Paz en Bogotá. En el mismo momento en que los laureados se expresaban en favor de la paz y sobre los mejores caminos para lograrla y consolidarla, más de 6000 hombres y mujeres se concentraban en distintos puntos de Colombia para entregar sus armas y comenzar a recorrer el camino de su reinserción a la vida civil.

La sesión inaugural tuvo como orador principal al presidente de Colombia Juan Manuel Santos, Premio Nobel de Paz 2016 y líder del proceso de paz en su país, quien apasionadamente se dirigió a la audiencia destacando el momento que atraviesa el país, y definió que «paz es dar una oportunidad a quien acudió a medios violentos para expresar su rebeldía y pasar al diálogo; de cambiar el odio por la reconciliación y al mismo tiempo hacer valer los derechos de las víctimas. Esas víctimas que nos enseñaron a los colombianos que es posible perdonar. Ahora Colombia se enfrenta a un futuro promisorio sin el lastre del conflicto armado».

Entre los destacados oradores de la apertura se encontraron Oscar Arias Sánchez, David Trimble, Lech Walesa, Kailash Sathyarti, Leymah Bogwee, Jody Williams, José Ramos-Horta y Mohamed El-Baradei.

También estuvo presente en la sesión inaugural la Dra. Rigoberta Menchú Tum, quien en sus palabras destacó la labor de la Fundación para la Democracia, de nuestra ciudad. Encomió el trabajo de la fundación en la lucha contra la esclavitud contemporánea e instó a romper el silencio y hablar de este flagelo que es una realidad en todo el mundo. «Una medalla y un pergamino no pueden salvar al mundo -dijo- por eso rindo homenaje a las fundaciones que nos ayudan a los premios Nobel a cumplir la misión. Lo más importante es hacer un profundo análisis de la realidad y establecer una agenda común. Ponernos en una encrucijada frente a este mundo para que la paz sea una política pública. Que no sea un acuerdo muerto o coyuntural, o una forma de lucir un traje que se ha gastado y deja desnudo el anhelo de paz.» Destacó la importancia del 3er sector en ese contexto y mencionó la labor de Guillermo Whpei al frente de Fundación para la Democracia.

 

¨Haber sido convocados por Mijail Gorbachov para ser parte de este evento sin dudas es un orgullo -comentó Whpei- es una demostración de que estamos en la senda correcta con nuestras acciones y programas y nos afirma que podemos pensar en un camino común en la construcción de paz. Y es un honor compartir el camino con la Dra. Menchú Tum, un ejemplo de humildad y generosidad, un enorme ser humano que va dejando huella y ayuda a ver el camino, así como otras organizaciones aliadas como Antislavery International y Walk Free, OIT, también nos fortalecen. Tenemos una gran responsabilidad. No podemos perder el foco», enfatizó Whpei.

«Uno de los ejes de trabajo de la Fundación -expresó Whpei- se centra en la lucha contra la violencia urbana y por la paz, entendiendo a la paz como a la vez una gran y una pequeña decisión: es una enorme decisión cuando tomada por los gobiernos en sus políticas internas o externas; y es una pequeña decisión individual cuando es elegida por cada persona en sus actitudes cotidianas. Se necesita coraje para hacer la guerra y también se necesita coraje para hacer la paz, decía ayer Ramos-Horta. “El amor es, sin duda alguna, el camino más difícil.

El odio es el más corto y el más fácil. Por eso es necesario educar en el amor y en la paz. Hablamos de educar para la paz pero en realidad educamos para la competencia y en la violencia. Por eso, son importantes los espacios como propone este encuentro, donde se comparten conceptos pero también se demarca el camino y los presentes pueden llevarse para implementar en sus círculos de influencia abordajes concretos para un mundo más pacífico. Tenemos una gran responsabilidad y no podemos perder el foco. Es necesario actuar, dejar la queja y movilizarse. La queja no es una estrategia de cambio, la queja es nada. Es hora de levantarse y dar pasos firmes en el camino de la construcción de paz, de justicia, de democracia y de libertad».

La Cumbre fue creada en 1999 y en su 16ta edición se realiza por primera vez en un país latinoamericano, como un franco apoyo al proceso de paz en Colombia.
En esta ocasión cuenta con la presencia de 27 laureados, la convocatoria más numerosa en la historia de este evento. Las actividades se extenderán hasta el domingo.


«Uno de los ejes de trabajo de la Fundación -expresó Whpei- se centra en la lucha contra la violencia urbana y por la paz, entendiendo a la paz como a la vez una gran y una pequeña decisión: es una enorme decisión cuando tomada por los gobiernos en sus políticas internas o externas; y es una pequeña decisión individual cuando es elegida por cada persona en sus actitudes cotidianas. Se necesita coraje para hacer la guerra y también se necesita coraje para hacer la paz, decía ayer Ramos-Horta. “El amor es, sin duda alguna, el camino más difícil.

El odio es el más corto y el más fácil. Por eso es necesario educar en el amor y en la paz. Hablamos de educar para la paz pero en realidad educamos para la competencia y en la violencia. Por eso, son importantes los espacios como propone este encuentro, donde se comparten conceptos pero también se demarca el camino y los presentes pueden llevarse para implementar en sus círculos de influencia abordajes concretos para un mundo más pacífico. Tenemos una gran responsabilidad y no podemos perder el foco. Es necesario actuar, dejar la queja y movilizarse. La queja no es una estrategia de cambio, la queja es nada. Es hora de levantarse y dar pasos firmes en el camino de la construcción de paz, de justicia, de democracia y de libertad».

La Cumbre fue creada en 1999 y en su 16ta edición se realiza por primera vez en un país latinoamericano, como un franco apoyo al proceso de paz en Colombia.

En esta ocasión cuenta con la presencia de 27 laureados, la convocatoria más numerosa en la historia de este evento. Las actividades se extenderán hasta el domingo.