VoyxlaPaz: cinco Premios Nobel de Paz por primera vez juntos en Rosario

VoyxlaPaz: cinco Premios Nobel de Paz por primera vez juntos en Rosario

Cinco premios Nobel de la Paz junto a destacados académicos, políticos y científicos analizaron juntos las tendencias mundiales en relación al trabajo, la educación, y cómo impactan en la construcción de paz, al tiempo que reflexionaron sobre la memoria, el perdón, y la situación de la democracia actual.  Los paneles de debate se realizaron ante un auditorio lleno, el pasado viernes en la Bolsa de Comercio, en el marco de VoyxlaPaz.

El panel que introdujo Rigoberta Menchú se focalizó en la Educación para la paz; el de Oscar Arias Sánchez abordó la temática de la Transparencia, Democracia y Paz; en el panel de Adolfo Pérez Esquivel se habló sobre Memoria, Paz y Perdón; Shirin Ebadi lideró la temática sobre El rol de la mujer en la construcción de paz; y Lech Walesa se enfocó en su pasión: El Trabajo, Democracia y Paz.

 

 

 

 

Cada premio nobel compartió su panel con especialistas destacados que contribuyeron a analizar cada tema enriqueciendo el debate con su visión. Así, participaron el Dr. Facundo Manes, Neurólogo y  Neurocientífico; Ramsés Vargas Lamadrid, Rector Universidad Autónoma del Caribe; Rafael Pérez Taylor, Director de Investigaciones Antropológicas de la UNAM; Profesor Rubén Chababo, Universidad Nacional de Rosario; Susana Trimarco, Mamá de Marita Verón; Emilio Pérsico, Secretario General Nacional del Movimiento Evita; Marcelo Colombo, Titular de la Protex; Julio Bárbaro, Politólogo; María Fernanda Rodríguez, Subsecretaría de Acceso a la Justicia; Hernán Brienza, Periodista, entre otros.

 

La Premio Nobel Shirin Ebadi expresó que la democracia es una cultura que debe enseñarse y es importante ver de qué manera se da esa enseñanza. Para Ebadi la democracia no sólo implica votar, sino también el respeto por parte de los gobernantes de los derechos humanos de todos incluso de las minorías que no los votaron. La ciudadanía se ejerce exigiendo a los políticos que respondan.  “Observen bien y a diario el gobierno que hayan elegido”, recomendó.

 

En su panel, Shirin Ebadi abogó por la igualdad salarial entre hombres y mujeres, por el fin de la violencia de género, por una educación igualitaria y por el derecho al aborto.  “Los fundamentalistas están en contra de la educación de las niñas, saben que una mujer educada va a debilitar la cultura patriarcal. Es importante ayudar a la mujer a formarse, tener un empleo y ser independiente. Luchar contra la violencia es primera responsabilidad de cualquier mujer”, señaló.

 

En relación a la corrupción, se refirió a dos herramientas para combatirla: la libertad de expresión verdadera para que los ciudadanos puedan exigir lo que necesitan del gobierno; y el contar con tribunales independientes, para que los corruptos no se salteen las leyes. El problema ocurre cuando los gobiernos eligen a los miembros del tribunal superior y deciden cómo actúa el poder judicial.

 

En su disertación Rigoberta Menchú expuso los lineamientos generales de su pensamiento acerca de cómo se deberían enfrentar las guerras en el mundo para lograr la paz y apuntó a los jóvenes como los protagonistas de ese cambio en el futuro. “Siempre digo que en la lucha por lo que uno cree el valor es la coherencia. Es estar ahí una y otra vez, es la lucha constante por la dignidad humana”, expresó Menchú. “Mi padre fue quemado vivo, mi madre torturada, mis hermanos secuestrados y asesinados, gracias a ellos tomé la lucha por la paz, y eso no significa ser complaciente con las injusticias, sino un compromiso completo para vivir desde la resistencia: resistencia a las torturas, al racismo, a la discriminación, a las fobias, a la intolerancia, a la denigración que hacen a los pueblos indígenas, y también a las mujeres, resistencia a la esclavitud contemporánea”, agregó.

 

La Nobel guatemalteca destacó la importancia del respeto mutuo y la reciprocidad, no solo entre los seres humanos sino también con “la madre tierra”, que nos da oxígeno, agua y alimentos, entre otros, y que la humanidad, en cambio está destruyendo. Para Rigoberta “es importante la educación para la paz, que le enseñemos a la juventud es un compromiso para contribuir a cambiar su entorno, si cambia su sociedad puede incurrir en decisiones importantes a nivel mundial”.  “La cultura de paz es una cultura de consciencia propia, hacer consciencia de nuestra propia capacidad. Desde Rosario invitamos a la humanidad a ser un ser humano más completo. El ser humano tiene un destino más corto que el árbol, debemos apresurarnos para dejar huella”, agregó.

 

Adolfo Pérez Esquivel señaló que hay que construir en la diversidad: “En los monocultivos se destruye la vida, hay monocultivos más peligrosos que el agrícola, el monocultivo de las mentes, sometidas al monocultivo de la globalización, en los que todo es de todos y nada es de nadie”. Una democracia participativa es posible si se repiensa un nuevo contrato social, una nueva forma de hacer política, ese es el desafío.

 

En el panel de cierre, Lech Walesa resaltó que “Debemos saber que las épocas necesitan distintos sistemas, tratar de construir con valores, y preguntarnos cuáles son, qué sistema económico para esta nueva realidad. En sus ideas, los viejos y clásicos antagonistas capitalismo-comunismo no serían vías posibles de futuro.

Al analizar el tema de la corrupción, Oscar Arias Sánchez señaló que es un error decir que todos los políticos son iguales, ya que los hay honrados, corruptos, demagógicos. Depende de la fuerza moral de cada uno aceptar o no la corrupción.  “En la historia de la humanidad la paz ha sido la excepción, los héroes siempre son los guerreros, los militares, los generales, la paz son solo instantes, los hombres de paz no reciben nunca reconocimiento. En América latina vemos que mucha gente llega al poder por el voto y luego empieza a socavar lo que en realidad en verdad tendría que fortalecer: la prensa, las libertades individuales. La fuerza militar debe ser el último recurso, antes hay que buscar solución dialogada”, destacó Arias.

 

El Presidente de la Fundación para la Democracia Internacional, Guillermo Whpei, expresó que la corrupción es el cáncer. Muchos políticos y empresarios son corruptos, no tienen compromiso con lo que representan. “En 30 años de democracia faltan elementos básicos, hay inequidad y exclusión. Por eso, se necesita repensar la democracia, revisar el contrato social y generar uno nuevo. El problema radica en la formación, debemos pensar qué hijos le vamos a dejar al mundo.  Es difícil encontrarle un puente digno entre democracia y la paz”. Whpei destacó que todos los participantes se hayan podido escuchar y compartir sus opiniones, aunque no coincidieron.

Por su parte, en este encuentro, los premios nobel encabezados por Adolfo Pérez Esquivel y personalidades presentes, firmaron un acuerdo haciendo un llamado a que se proteja la vida de los líderes sociales defensores de DDHH en todo el mundo. De igual manera solicitan que se garanticen las condiciones para la plena realización del trabajo que llevan adelante los líderes sociales y que se establezcan las responsabilidades pertinentes. Sólo con la plena vigencia de la justicia se alcanza la paz.

La Fundación para la Democracia Internacional es una entidad dedicada a fortalecer los valores de la democracia, elevar la calidad institucional, luchar por los derechos humanos y acabar con todas las formas de esclavitud contemporánea. La iniciativa VOYXLAPAZ se desarrolló durante 3 días en la ciudad de Rosario, con una intensa y provechosa agenda que entre sus actividades tuvo una función del Ballet Solidario en el Teatro Fundación Astengo y una jornada de sesiones y paneles de trabajo que los cinco Premios Nobel compartieron con referentes de la educación, la política y las ciencias.