Refugiados sirios explotados en Líbano y Turquía

Refugiados sirios explotados en Líbano y Turquía

El número de niños sirios enfrentados a la esclavitud se está disparando en países de acogida como Líbano, donde los exiliados sirios alcanzan el millón.

Allí, la proporción de niños sirios explotados ha pasado del 4 por ciento al 7 por ciento en el inicio de una tendencia que no va a hacer sino crecer en los próximos años, según un estudio del Consejo Danés para los Refugiados (DRC, por sus siglas en inglés) dado a conocer previamente a la Fundación Thomson Reuters.

Naciones Unidas y los organismos de ayuda, ya advirtieron el mes pasado de que una “brecha crítica” en la financiación de los refugiados sirios y las comunidades de acogida podría conducir a recortes en los servicios esenciales.

Y esto forma parte de una tendencia global. Los conflictos y los desastres inducidos por el clima han llevado a cada vez más niños a trabajar en la agricultura, que representa el 71 por ciento de todo el trabajo infantil, según la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación (FAO).

Según UNICEF, más de las tres cuartas partes de los refugiados en el Líbano viven por debajo del umbral de la pobreza y luchan por sobrevivir con menos de 4 dólares al día, y menos de la mitad de los niños sirios en el país asisten a la escuela.

Refugiados sirios en Turquía

Según una investigación de la BBC, los refugiados sirios son explotados en fábricas que producen ropa para reconocidas marcas como: Mango, Marks and Specer, Asos y Zara.

Ganan poco más de 1 dólar por hora, cifra muy por debajo del salario minímo en el país turco. Un trabajador menor pasa 12 horas diarias planchando ropa que después es enviada a Reino Unido.

Marks and Spencer aseguró que en sus inspecciones no se encontró un solo refugiado sirio en su cadena de suministro. La empresa sostiene que otorga empleo legal y permanente a cualquiera de los sirios que trabaja en sus fábricas.

“Todos nuestros proveedores están contractualmente obligados a seguir nuestros principios globales de abastecimiento, que incluyen lo que esperamos y exigimos a ellos y su trato de los trabajadores“, señaló el vocero de Marks and Spencer.

Mucha ropa se hace ahora en Turquía ya que está cerca de Europa y por ello puede lidiar con pedidos de última hora. Esto permite a los comerciantes tener los nuevos diseños en sus tiendas más rápidamente que si se fabricaran en otros lugares. Pero Turquía se ha convertido en un lugar difícil para hacer negocios.

La explotación laboral en ese país va en aumento después de la llegada de casi tres millones de refugiados sirios. La mayoría de los recién llegados no tienen permiso de trabajo y muchos de ellos son empleados ilegalmente en la industria textil.

En un taller en Estambul varios niños sirios eran explotados y una prenda de Asos se encontró allí. La empresa reconoció que ese taller elabora ropa para su marca, pero no es una fábrica aprobada” por la cadena.

Desde entonces, la compañía en sus inspecciones encontró 11 adultos y tres menores sirios. Asos señaló que los menores hallados recibirán apoyos financieros para que puedan ingresar a la escuela. Los refugiados adultos recibirán un sueldo hasta que puedan encontrar un trabajo legal.

Un portavoz de la compañía señaló que se pusieron en marcha programas de recuperación, “a pesar del hecho de que la fábrica (donde fueron encontrados los sirios) no tiene nada que ver con Asos“.

También refugiados sirios trabajan 12 horas al día en una fábrica de jeans para Mango y Zara. Los refugiados se encargaban de rociar peligrosos productos químicos para blanquear los pantalones de mezclilla.

Mango reportó que la fábrica hacía de subcontratista sin su conocimiento. En una inspección posterior no se encontró ningún trabajador sirio. Mango dijo que sus trabajadores se encuentran “en buenas condiciones a excepción de algunas medidas de seguridad personales”.

La empresa matriz de Zara, Inditex, le dijo a la BBC que detectó incumplimientos significativos en una auditoría en junio y otorgó a la fábrica involucrada un plazo hasta diciembre para hacer las mejoras requeridas.

Según la compañía, “creemos que ayudar a los fabricantes a mejorar sus condiciones ofrece un mejor resultado para los trabajadores que cancelar la relación. Sin embargo, si el fabricante no resuelve las irregularidades detectadas, Inditex cancela su relación comercial”.

Fuente: Europapress – BBC